Declaración por el reconocimiento de las víctimas de la violencia armada

Esta Carta se basa en el principio de que ninguna persona debe morir sin que su muerte sea debidamente registrada, y hace un llamado a los Estados para que cumplan este principio en favor de las víctimas de la violencia armada.

Esta es una Declaración universal que aplica por igual a todas las personas e incluye a todos los que intervienene y son afectados por la violencia armada. Sus términos son limitados, pero de gran alcance.

La violencia armada causa muchos tipos de daño en las personas y en las comunidades, incluyendo daños indirectos, no letales y con secuelas a largo plazo. Esta Declaración es para aquellas víctimas directas y más inmediatas cuyas muertes violentas e identidades suelen perderse en los registros públicos. Por esta razón esta Declaración aplica por igual a todas las formas y expresiones de la violencia armada donde las víctimas comunmente no son registradas, ya sea debido al conflicto armado, a muertes asociadas a la criminalidad generalizada, o a cualquier otro forma de ruptura de la seguridad ciudadana

Nosotros, las organizaciones de la sociedad civil y las partes interesadas en apoyar esta Carta, hacemos un llamado a los Estados para que lleven a cabo una acción decidida que garantice que todas las víctimas directas de la violencia armada sean:

  • registradas rápida y oportunamente
  • identificadas correctamente
  • reconocidas públicamente

Los Estados tienen una responsabilidad especial sobre las poblaciones que se encuentran bajo su jurisdicción o control, o que se encuentran en peligro por sus acciones. La información de las muertes y de la identidad de los muertos debe hacerse pública, después de informar en primera instancia, en lo posible, a los familiares de las víctimas. Sólo cuando hay un riesgo inminente que pueda atentar contra la vida de los sobrevivientes, la aplicación de estas medidas debe limitarse, pero no indefinidamente.

Auncuando aceptamos que no podemos deshacer el daño que han sufrido las víctimas letales, sus familiares y amigos, estamos convencidos de que estas medidas traerán múltiples beneficios, en tanto:

  • conducirán a la satisfacción de los derechos de las víctimas de la violencia armada
  • reducirán el sufrimiento adicional de no saber el destino de los seres queridos que han desaparecido, o presumiblemente muerto
  • proporcionarán una cara humana a las muchas víctimas sin nombre, invisibles, y a menudo distantes de la violencia armada
  • permitirán un monitoreo más oportuno, transparente, fiable e integral de la violencia armada de la que se ha logrado hasta el momento
  • llevarán a los Estados y a las partes involucradas en la violencia armada a un mejor entendimiento y cumplimiento de la esencia del Derecho Internacional y
  • servirán de soporte para la recuperación y reconciliación en situaciones de pos-conflicto, la cual debe estar siempre basada en la búsqueda de la verdad

Desde el momento en que comiencen a implementarse, estas medidas reivindicarán y fortalecerán el reconocimiento mutuo de nuestra condición de seres humanos alrededor del globo. Al hacerlo, estas medidas podrán acercarnos a un mundo donde la violencia armada no sea el flagelo que es hoy.